martes, 5 de noviembre de 2019

Aprendizaje basado en problemas (ABP).

El aprendizaje basado en la resolución de problemas es un método que permite que los alumnos tengan un papel más activo en su enseñanza. Al estar más implicados se les motiva a querer aprender, son más autónomos y más responsables. Si se utilizan las nuevas tecnologías como herramienta de enseñanza, los alumnos aprenderán a usar las tabletas y los ordenadores como medios idóneos para encontrar información.

La enseñanza ha evolucionado de manera que en las aulas los docentes utilizan métodos con los que los alumnos tienen un papel más participativo. El aprendizaje basado en la resolución de problemas, ABP, es un método en el que los alumnos tienen un papel activo. Según el documento Aprendizaje Basado en Problemas elaborado por el Servicio de Innovación Educativa de la Universidad Politécnica de Madrid “es una metodología centrada en el aprendizaje, en la investigación y reflexión que siguen los alumnos para llegar a una solución ante un problema planteado por el profesor”.

Como su nombre indica se debe resolver un problema y son los alumnos los que tienen el reto de encontrar la solución. Lo harán trabajando en equipo, buscando y recopilando información mientras el maestro tiene el papel de guiarles. Además, un aspecto importante a nivel educativo es que este método favorece a motivarles a querer aprender, ya que cuando los alumnos encuentran la solución surgen otras incógnitas que querrán resolver.

Ventajas del aprendizaje basado en problemas

El aprendizaje basado en la resolución de problemas es una herramienta de enseñanza muy importante que aporta muchos beneficios educativos a los alumnos. En Aula Planeta señalan que es un método que los profesores podéis aplicar a cualquier temática y a los alumnos les aporta los siguientes beneficios en su aprendizaje:
  • Los alumnos aprenden a relacionar la información que han encontrado con la que ya tenían. Esto supone que "deben ser capaces de juzgar y decidir la pertinencia de los conocimientos, detectar matices y diferencias, reformular o ampliar sus certezas".
  • Tener un papel activo y participativo hace que los alumnos sea más autónomos y tengan más responsabilidades, por tanto, mientras trabajan desarrollan esas cualidades. Cuando buscan información toman decisiones, se fomenta su capacidad de análisis, aprenden a detectar las necesidades que surgen y a resolver los objetivos que se les han asignado.
  • Estar tan involucrados les motiva a aprender y despierta su curiosidad.
  • Desarrollan habilidades que también les servirán en el futuro, se refiere a: la creatividad, la adaptación a los cambios, el razonamiento, la lógica o el pensamiento crítico.



Estudio de caso.

El estudio o análisis de caso es un instrumento o método de investigación con origen en la investigación médica, psicológica y educativa que se enfoca en un caso en específico de una sola persona o grupo el cual es exclusivo dentro de esa persona o grupo y que ha sido utilizado en la sociología por autores como Herbert Spencer, Max Weber, Robert Merton e Immanuel Wallerstein. Se sigue utilizando en áreas de ciencias sociales como método de evaluación cualitativa. El psicólogo educativo Robert E. Stake es pionero en su aplicación a la evaluación educativa.

Los estudios de casos incluyen una variedad de grupos de presión como movimientos de paz, movimientos sociales, derechos de las mujeres, exiliados, tratados internacionales y grupos extremistas de derecha. Los asuntos que se abordan incluyen la relación de los espacios públicos y privados en el contexto de la actividad política, la interrelación entre cambio social y cambio dentro de la familia, así como la relación entre generaciones en términos de políticas y de procesos que ofrecen la motivación para que un individuo participe en movimientos sociales. Esta técnica intenta contribuir al cambio de paradigma en la investigación de los movimientos sociales.

Un caso puede ser una persona, organización, programa de enseñanza, un acontecimiento, etc. En educación, puede ser un alumno, profesor, aula, claustro, programación, colegio…
Es muy útil para estudiar problemas prácticos o situaciones determinadas. Al final del estudio de caso encontraremos el registro del caso, donde se expone este de forma descriptiva, con cuadros, imágenes, recursos narrativos, etc.

El estudio de caso cuenta con distintas categorías: crónico, descriptivo, pedagógico, y para contrastar una teoría según el objetivo de la investigación y los tipos del estudio de caso: factual, interpretativo y evaluativo. También destaca la clasificación de Stake (1994), en estudios de caso intrínsecos (para comprender mejor el caso), instrumentales (para profundizar un tema o afirmar una teoría) y colectivos (el interés radica en la indagación de un fenómeno, población… se estudian varios casos). También encontramos el estudio de caso múltiple, donde se usan varios casos a la vez para estudiar y describir una realidad. Ahora, ya sea el estudio de caso único o múltiple, además puede tener una o más unidad de análisis, considerando la realidad que se estudia de forma global o en subunidades de estudio, independientemente de si se trata de uno o más casos.

En cuanto a los objetivos del estudio de caso, trata:
  • Producir un razonamiento inductivo. A partir del estudio, la observación y recolección de datos establece hipótesis o teorías.
  • Puede producir nuevos conocimientos al lector, o confirmar teorías que ya se sabían.
  • Hacer una crónica, un registro de lo que va sucediendo a lo largo del estudio.
  • Describir situaciones o hechos concretos.
  • Proporcionar ayuda, conocimiento o instrucción acaso estudiado.
  • Comprobar o contrastar fenómenos, situaciones o hechos.
  • Pretende elaborar hipótesis.

Es decir, el estudio de caso pretende explorar, describir, explicar, evaluar y/o transformar.
Para la selección de un caso, puede atenderse al carácter representativo de un caso concreto, aunque la intención del estudio de caso no sea precisamente la de generalizar datos (puede ser que la intención sea transformar esa realidad, y no generalizar a otros casos).


Metodologías activas y e-learning

Metodologías activas en el aprendizaje:

El aprendizaje se realiza en un momento determinado en función de los objetivos fijados, los recursos y materiales con los que se dispongan, y el contexto en el que se está llevando a cabo.

Para llevar a cabo este proceso se requiere de una metodología, la cual consiste en un conjunto de condiciones y procedimientos organizados de manera sistemática e intencional que facilita el aprendizaje del estudiante. Es un “plan de acción por pasos”.

Todo método es útil y valioso dependiendo del objetivo, y considerando demás factores, para el cual fue diseñado. Por consecuencia, no hay un uso exclusivo de un único método para el logro de un aprendizaje.

A partir de este concepto, las metodologías activas son: “aquellos métodos, técnicas y estrategias que utiliza el docente para convertir el proceso de enseñanza en actividades que fomenten la participación activa del estudiante y lleven al aprendizaje”. (Labrador y Andreu, 2008).

En otras palabras, las metodologías activas son procesos pedagógicos interactivos que fortalecen las competencias del estudiante. Todo esto con el fin de que sea él quien encuentre la solución por medio de un análisis crítico y uso de sus conocimientos previamente adquiridos.

El contenido en las metodologías activas es valioso, pero lo es aún más las actividades que se le planteen al alumno. Por consecuencia, el rol del profesor es clave para la implementación de estas en su curso.

Los elementos clave de las metodologías activas son:
  • La promoción de una enseñanza centrada en el estudiante. 
  • El aprendizaje es concebido como un proceso constructivo, es decir, que el conocimiento se va construyendo.
  • El aprendizaje es autodirigido, el docente adquiere por lo tanto un rol de “mediador”. Es él quien coordina las actividades y estrategias que permitirán al alumno desarrollar sus competencias durante este proceso.
  • El contexto de las actividades planteadas debe estar en relación directa o cercana con el mundo real o el campo profesional del cual participarán los estudiantes posteriormente.


En las metodologías activas estos elementos son esenciales ya que en su interrelación, promueven una actitud positiva y motivación en los participantes.

El resultado de las acciones durante el proceso no importa tanto como lo es la concretización del aprendizaje en los estudiantes al realizar las diversas acciones que conducirán a este.

Algunas metodologías activas



Las metodologías activas llevan a la “acción” al estudiante. Muchas de estas ya se están implementando en el campo de la educación virtual desde hace algunos años. Las siguientes, tal vez sin que lo supieras, forman parte de las metodologías activas:

  • Aprendizaje Basado en Problemas (ABP): los estudiantes trabajan en pequeños grupos un problema planteado. A partir de ese punto, buscan la información que necesitan para comprender el problema y encontrar una solución.
  • Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP): el proceso del aprendizaje es un proyecto o programa de intervención profesional definiendo las habilidades, actitudes y valores que necesitarán los alumnos para desarrollarlo.
  • Gamificación: un aprendizaje de manera interactiva y lúdica a partir de una experiencia viva, donde por medio de la intervención de los alumnos se afronten a situaciones de la vida real y aprendan a solucionarla.
  • Aprendizaje Cooperativo: se basa en la interdependencia positiva, reflexión grupal y en la rendición de cuentas de forma individual como grupal. Los alumnos son organizados en pequeños grupos, donde a partir de su coordinación resuelven ejercicios o tareas académicas.
  • Estudio de casos: se trata de analizar situaciones profesionales reales que son introducidas por el tutor. Los alumnos buscan una solución definiendo una conceptualización experiencial.
  • Flipped Classroom: esta metodología propone la “inversión de la clase” en la cual el contenido se presenta por medio de videos, lecturas o podcast. Es una forma de fomentar el aprendizaje “autónomo”, por lo que el curso se centra en la realización de actividades.

Las metodologías activas en los cursos virtuales

En el espacio virtual, generar la acción del estudiante permite la construcción del conocimiento, algo que podemos lograr al implementar metodologías activas, sin embargo hay que tomar en cuenta algunos factores para ello:

  • La identificación de los métodos que permitirán alcanzar los objetivos planteados. Para ello puedes basarte en la Taxonomía de Bloom.
  • El método a utilizar en tus cursos debe tener la capacidad de propiciar un aprendizaje autónomo y continuo en los alumnos.
  • Los alumnos deben tener cierto grado de control sobre su aprendizaje. Ellos deben ser capaces de organizar y planificar su trabajo en el proceso del desarrollo de la metodología.
  • El número de alumnos que se organizarán según la metodología planteada, ya que el mismo influye en el buen desarrollo de la actividad.
  • El tiempo que los alumnos tendrán que utilizar para responder a la actividad. Así también el tiempo de preparación, los encuentros con los estudiantes y las correcciones según el método utilizado.
  • El Learning Management System (LMS) la plataforma que se utilice, debe permitir la implementación y gestión de la metodología que deseas implementar.
  • También es importante que incluyas un proceso de evaluación, luego de implementar las metodologías activas en tus cursos virtuales, para asegurarte que se han cumplido los objetivos de aprendizaje e identificar oportunidades de mejora.




Fuentes:

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