Aprendizaje basado en problemas (ABP).
El aprendizaje basado en la resolución de problemas es un método que permite que los alumnos tengan un papel más activo en su enseñanza. Al estar más implicados se les motiva a querer aprender, son más autónomos y más responsables. Si se utilizan las nuevas tecnologías como herramienta de enseñanza, los alumnos aprenderán a usar las tabletas y los ordenadores como medios idóneos para encontrar información.
La enseñanza ha
evolucionado de manera que en las aulas los docentes utilizan métodos con los
que los alumnos tienen un papel más participativo. El aprendizaje basado en la
resolución de problemas, ABP, es un método en el que los alumnos tienen un
papel activo. Según el documento Aprendizaje Basado en Problemas elaborado por
el Servicio de Innovación Educativa de la Universidad Politécnica de Madrid “es
una metodología centrada en el aprendizaje, en la investigación y reflexión que
siguen los alumnos para llegar a una solución ante un problema planteado por el
profesor”.
Como su nombre indica
se debe resolver un problema y son los alumnos los que tienen el reto de
encontrar la solución. Lo harán trabajando en equipo, buscando y recopilando
información mientras el maestro tiene el papel de guiarles. Además, un aspecto
importante a nivel educativo es que este método favorece a motivarles a querer
aprender, ya que cuando los alumnos encuentran la solución surgen otras incógnitas
que querrán resolver.
Ventajas del aprendizaje basado en problemas
El aprendizaje basado
en la resolución de problemas es una herramienta de enseñanza muy importante
que aporta muchos beneficios educativos a los alumnos. En Aula Planeta señalan
que es un método que los profesores podéis aplicar a cualquier temática y a los
alumnos les aporta los siguientes beneficios en su aprendizaje:
- Los alumnos aprenden a relacionar la información que han encontrado con la que ya tenían. Esto supone que "deben ser capaces de juzgar y decidir la pertinencia de los conocimientos, detectar matices y diferencias, reformular o ampliar sus certezas".
- Tener un papel activo y participativo hace que los alumnos sea más autónomos y tengan más responsabilidades, por tanto, mientras trabajan desarrollan esas cualidades. Cuando buscan información toman decisiones, se fomenta su capacidad de análisis, aprenden a detectar las necesidades que surgen y a resolver los objetivos que se les han asignado.
- Estar tan involucrados les motiva a aprender y despierta su curiosidad.
- Desarrollan habilidades que también les servirán en el futuro, se refiere a: la creatividad, la adaptación a los cambios, el razonamiento, la lógica o el pensamiento crítico.
Estudio de caso.
El estudio o análisis
de caso es un instrumento o método de investigación con origen en la
investigación médica, psicológica y educativa que se enfoca en un caso en
específico de una sola persona o grupo el cual es exclusivo dentro de esa
persona o grupo y que ha sido utilizado en la sociología por autores como
Herbert Spencer, Max Weber, Robert Merton e Immanuel Wallerstein. Se sigue
utilizando en áreas de ciencias sociales como método de evaluación cualitativa.
El psicólogo educativo Robert E. Stake es pionero en su aplicación a la
evaluación educativa.
Los estudios de casos
incluyen una variedad de grupos de presión como movimientos de paz, movimientos
sociales, derechos de las mujeres, exiliados, tratados internacionales y grupos
extremistas de derecha. Los asuntos que se abordan incluyen la relación de los
espacios públicos y privados en el contexto de la actividad política, la
interrelación entre cambio social y cambio dentro de la familia, así como la
relación entre generaciones en términos de políticas y de procesos que ofrecen
la motivación para que un individuo participe en movimientos sociales. Esta
técnica intenta contribuir al cambio de paradigma en la investigación de los
movimientos sociales.
Un caso puede ser una
persona, organización, programa de enseñanza, un acontecimiento, etc. En educación,
puede ser un alumno, profesor, aula, claustro, programación, colegio…
Es muy útil para
estudiar problemas prácticos o situaciones determinadas. Al final del estudio
de caso encontraremos el registro del caso, donde se expone este de forma
descriptiva, con cuadros, imágenes, recursos narrativos, etc.
El estudio de caso
cuenta con distintas categorías: crónico, descriptivo, pedagógico, y para
contrastar una teoría según el objetivo de la investigación y los tipos del
estudio de caso: factual, interpretativo y evaluativo. También destaca la
clasificación de Stake (1994), en estudios de caso intrínsecos (para comprender
mejor el caso), instrumentales (para profundizar un tema o afirmar una teoría)
y colectivos (el interés radica en la indagación de un fenómeno, población… se
estudian varios casos). También encontramos el estudio de caso múltiple, donde
se usan varios casos a la vez para estudiar y describir una realidad. Ahora, ya
sea el estudio de caso único o múltiple, además puede tener una o más unidad de
análisis, considerando la realidad que se estudia de forma global o en
subunidades de estudio, independientemente de si se trata de uno o más casos.
En cuanto a los objetivos del estudio de caso, trata:
- Producir un razonamiento inductivo. A partir del estudio, la observación y recolección de datos establece hipótesis o teorías.
- Puede producir nuevos conocimientos al lector, o confirmar teorías que ya se sabían.
- Hacer una crónica, un registro de lo que va sucediendo a lo largo del estudio.
- Describir situaciones o hechos concretos.
- Proporcionar ayuda, conocimiento o instrucción acaso estudiado.
- Comprobar o contrastar fenómenos, situaciones o hechos.
- Pretende elaborar hipótesis.
Es decir, el estudio de caso pretende explorar,
describir, explicar, evaluar y/o transformar.
Para la selección de
un caso, puede atenderse al carácter representativo de un caso concreto, aunque
la intención del estudio de caso no sea precisamente la de generalizar datos
(puede ser que la intención sea transformar esa realidad, y no generalizar a
otros casos).
Metodologías activas y e-learning
Metodologías activas
en el aprendizaje:
El aprendizaje se
realiza en un momento determinado en función de los objetivos fijados, los
recursos y materiales con los que se dispongan, y el contexto en el que se está
llevando a cabo.
Para llevar a cabo
este proceso se requiere de una metodología, la cual consiste en un conjunto de
condiciones y procedimientos organizados de manera sistemática e intencional que
facilita el aprendizaje del estudiante. Es un “plan de acción por pasos”.
Todo método es útil y
valioso dependiendo del objetivo, y considerando demás factores, para el cual
fue diseñado. Por consecuencia, no hay un uso exclusivo de un único método para
el logro de un aprendizaje.
A partir de este
concepto, las metodologías activas son: “aquellos métodos, técnicas y
estrategias que utiliza el docente para convertir el proceso de enseñanza en
actividades que fomenten la participación activa del estudiante y lleven al
aprendizaje”. (Labrador y Andreu, 2008).
En otras palabras,
las metodologías activas son procesos pedagógicos interactivos que fortalecen
las competencias del estudiante. Todo esto con el fin de que sea él quien
encuentre la solución por medio de un análisis crítico y uso de sus conocimientos
previamente adquiridos.
El contenido en las
metodologías activas es valioso, pero lo es aún más las actividades que se le
planteen al alumno. Por consecuencia, el rol del profesor es clave para la
implementación de estas en su curso.
Los elementos clave de las metodologías activas son:
- La promoción de una enseñanza centrada en el estudiante.
- El aprendizaje es concebido como un proceso constructivo, es decir, que el conocimiento se va construyendo.
- El aprendizaje es autodirigido, el docente adquiere por lo tanto un rol de “mediador”. Es él quien coordina las actividades y estrategias que permitirán al alumno desarrollar sus competencias durante este proceso.
- El contexto de las actividades planteadas debe estar en relación directa o cercana con el mundo real o el campo profesional del cual participarán los estudiantes posteriormente.
En las metodologías
activas estos elementos son esenciales ya que en su interrelación, promueven
una actitud positiva y motivación en los participantes.
El resultado de las
acciones durante el proceso no importa tanto como lo es la concretización del
aprendizaje en los estudiantes al realizar las diversas acciones que conducirán
a este.
Algunas metodologías activas
Las metodologías
activas llevan a la “acción” al estudiante. Muchas de estas ya se están
implementando en el campo de la educación virtual desde hace algunos años. Las
siguientes, tal vez sin que lo supieras, forman parte de las metodologías
activas:
- Aprendizaje Basado en Problemas (ABP): los estudiantes trabajan en pequeños grupos un problema planteado. A partir de ese punto, buscan la información que necesitan para comprender el problema y encontrar una solución.
- Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP): el proceso del aprendizaje es un proyecto o programa de intervención profesional definiendo las habilidades, actitudes y valores que necesitarán los alumnos para desarrollarlo.
- Gamificación: un aprendizaje de manera interactiva y lúdica a partir de una experiencia viva, donde por medio de la intervención de los alumnos se afronten a situaciones de la vida real y aprendan a solucionarla.
- Aprendizaje Cooperativo: se basa en la interdependencia positiva, reflexión grupal y en la rendición de cuentas de forma individual como grupal. Los alumnos son organizados en pequeños grupos, donde a partir de su coordinación resuelven ejercicios o tareas académicas.
- Estudio de casos: se trata de analizar situaciones profesionales reales que son introducidas por el tutor. Los alumnos buscan una solución definiendo una conceptualización experiencial.
- Flipped Classroom: esta metodología propone la “inversión de la clase” en la cual el contenido se presenta por medio de videos, lecturas o podcast. Es una forma de fomentar el aprendizaje “autónomo”, por lo que el curso se centra en la realización de actividades.
Las metodologías activas en los cursos virtuales
En el espacio
virtual, generar la acción del estudiante permite la construcción del
conocimiento, algo que podemos lograr al implementar metodologías activas, sin
embargo hay que tomar en cuenta algunos factores para ello:
- La identificación de los métodos que permitirán alcanzar los objetivos planteados. Para ello puedes basarte en la Taxonomía de Bloom.
- El método a utilizar en tus cursos debe tener la capacidad de propiciar un aprendizaje autónomo y continuo en los alumnos.
- Los alumnos deben tener cierto grado de control sobre su aprendizaje. Ellos deben ser capaces de organizar y planificar su trabajo en el proceso del desarrollo de la metodología.
- El número de alumnos que se organizarán según la metodología planteada, ya que el mismo influye en el buen desarrollo de la actividad.
- El tiempo que los alumnos tendrán que utilizar para responder a la actividad. Así también el tiempo de preparación, los encuentros con los estudiantes y las correcciones según el método utilizado.
- El Learning Management System (LMS) la plataforma que se utilice, debe permitir la implementación y gestión de la metodología que deseas implementar.
- También es importante que incluyas un proceso de evaluación, luego de implementar las metodologías activas en tus cursos virtuales, para asegurarte que se han cumplido los objetivos de aprendizaje e identificar oportunidades de mejora.
Fuentes:











